Recetas de Pechugas Rellenas

Cuando pensamos en hacer una pechugas rellenas en salsa, la imaginación al poder puede ser una gran aliada teniendo en cuenta que la materia prima invita a soñar y que, si se controla un poco en la cocina, el pollo unido a los conceptos de "relleno" y "en salsa" pueden dar lugar a grandes maravillas. Pero si lo que queremos es apostar sobre seguro, lo mejor es elegir alguna de estas recetas de pechugas rellenas en salsa, al horno... Tenemos para todos los gustos, pero en la mayoría de los casos se trata de recetas fáciles.

Ya desde niños, adorabas los San Jacobos, que con el tiempo descubriste que no eran otra cosa que pechugas de pollo rellenas de jamón y queso, y que tu madre sabía darles un toque especial (como todo lo que te hacía u madre). Más tarde, alucinaste al descubrir una versión de estas en la que las pechugas de pollo, rellenas o no, iban recubiertas de una exquisita bechamel: el pollo a la villaroi o pollo con bechamel.

Pues ahora estás aquí para subir de nivel de la mano de otras delicias como las pechugas de pollo rellenas en salsa (hay muchos tipos de salsas y de rellenos), o las pechugas de pollo rellenas de bacon y queso. En la mayoría de los casos, éstas van empanadas y fritas siguiendo la tradición de los ya citados Cordon Bleu o Sal Jacobos, pero también existe la posibilidad de hacer pechugas rellenas al horno jugosas... ¡y te lo vamos a demostrar!

  • Pechuga rellena de queso fresco

    Riquísimos filetitos de pechuga rellenos con queso fresco y hierbas aromáticas, elaborados en una salsa de vino y cebolla. Muy buenos.

  • Pechuga rellena de jamón

    Deliciosas pechugas rellenas de jamón y queso, con un toque de horno. Perfecto para las reuniones de amigos sin grandes complicaciones en la cocina.

  • San Jacobos de lomo y queso azul

    Con esta sencilla receta de San Jacobos de lomo y queso azul, podrás preparar un delicioso segundo plato, que gustará a todos los miembros de la famiia.

  • San Jacobo de pollo

    Jugoso San Jacobo de pollo, muy crujiente por fuera y deliciosamente cremoso y suave por dentro, gracias a la combinación de jamón y queso fundido.