Cómo conseguir que la carne al horno quede jugosa

Siempre que metas al horno alguna carne, que no sea en trozos pequeños sino en grandes (un trozo de lomo, un costillar), de esa forma evitas que se resequen. Precalienta el horno al máximo y mete la carne. Déjala así durante 5 minutos para que se dore por fuera. Baja el horno a unos 180º (el tiempo depende del tipo de carne y del tamaño de la pieza). Al haber dorado la carne, esta se ha provisto de una costra en su exterior que impide que los jugos de la carne se salgan y permiten que quede más jugosa. Si quieres, o la pieza es pequeña, puedes hacer el sellado de la carne en una sartén o cazuela. Para ello, solo tienes que dorar la carne en un poco de aceite bien caliente. Es interesante que a mitad de la cocción se riegue la carne con algún líquido (valdría el propio jugo que ha soltado), aunque no lo dudes, cuanto más se moje la carne, más jugosa.