Cómo congelar calabacines y berenjenas

Lo ideal para congelar bien tanto los calabacines como las berenjenas es cortarlos en daditos pequeños, con su piel bien limpia, y luego, rápidamente, meterlos en una bolsa y al congelador.
Pero quedarán aún mejor, si esos mismos daditos los rehogas un poquito en una sartén con una pizca de aceite (un minuto y medio, no más). Luego, como antes, los echas en una bolsa y al congelador. De esa forma además el día que tengas que cocinarlos, tendrás que hacerlo menos tiempo.