| |
|
|
| |
250 g de pasta quebrada
150 g de chocolate negro
150 g de chocolate al praliné
2 dl de nata líquida
25 g de mantequilla
Azucar glas, virutas de chocolate, grosellas, etc, para adornar.
|
|
|
| |
|
| |
Precaliente el horno a temperatura media.
Unta con mantequilla los moldes (se recomiendan individuales de unos 10 cm de diámetro) y fórralos con la pasta quebrada. Pincha el fondo con un tenedor para que no suba, pon unos garbanzos y pon encima papel de horno. Hornea durante 10 minutos.
Retira el papel y los garbanzos y deja que las tartaletas se doren durante 5 minutos más.
Parte el praliné en trozos. Lleva a ebullición la mitad de la nata y viértela sobre él. Deja reposar dos minutos, mézclalo y deja que se enfríe.
Vierte este preparado en las tartaletas en introdúcelo en el frigorífico durante una hora. Mientras corta el chocolate negro en trozos. Lleva a ebullición la nata restante, viértela sobre el chocolate negro y deja que se temple.
Saca las tartaletas del frigorífico, añade el preparado de chocolate negro y mételas de nuevo en el frigorífico durante otra hora.
Saca las tartaletas de la nevera 10 minutos antes e servir y decóralas con azúcar glas, grosellas, nata montada, etc.
|
|
|
| |
|
| |
Para lucirse con la vista y el gusto.
|
|
|
| |
|
|